Las tinajas con tulipanes cubren el hueco que dejó el tronco de manzano que había en medio a modo de escultura. El pobre estaba ya completamente podrido.
Más tulipanes.
La diosma que le regalaron Begoña y Maruchi a mi marido; y los rosales enanos que me regaló la madre de Candela.
Una vieja azalea que recuperamos. La pobre estaba en un rincón y no dábamos un duro por ella. Espero que se restablezca bien.
Estas plantitas minúsculas son tagetes de las semillas que cayeron el año pasado al lado del rosal. Ahora formarán el límite de la bordura.
Dividimos las hostas y también hicimos una bordura con ellas, en este momento no tengo fotos. Si se acomodan bien, enmarcarán un pasillo precioso. !Habrá que esperar!
Feliz domingo.
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