Esta mañana lluviosa los caracoles gozan trepando por las hojas húmedas; los colores del jardín son más intensos que de costumbre, sobre todo los amarillos.
Descubrí otro nido de mirlos, esta vez en la magnolia soulangeana. Me quedé un rato bajo su copa, con la cámara en la mano, observando la placidez del pájaro casi inmóvil, con sus ojos amarillos y marrones brillando entre las sombras provocadas por la espesura de las hojas, aguardando día tras día con paciencia la eclosión de sus polluelos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
GRACIAS por TUS COMENTARIOS. Intentaré contestar lo más rápidamente posible.
Por favor, DEJA un LINK a tu blog para que pueda visitarlo.
Thank you so much for taking the time to visit and leave a comment. I try my very best to answer any questions you may have. Please leave a link to your blog so I can visit you in return.